
Durante milenios, la humanidad ha explorado las aguas del océano Pacífico (conocidas en la región como Oceanía). Estableciendo su hogar en ese mar de islas, los habitantes del Pacífico han demostrado gran ingenio, resiliencia y habilidad.
Los pueblos de Oceanía canalizan su creatividad en una gran diversidad de objetos. Prácticamente todas sus creaciones, desde abanicos y anzuelos hasta garrotes y canoas, están bellamente trabajadas e impregnadas de un significado espiritual. En Oceanía, el arte forma parte de todos los aspectos de la vida.
Esta exposición se centra en los isleños del Pacífico y ensalza su genio artístico. Las piezas expuestas son una muestra de las espléndidas colecciones del British Museum dedicadas a esta región, que incluyen asimismo obras de arte contemporáneo que reflejan la vida en Oceanía en el siglo xxi.
El océano Pacífico es muy extenso y ocupa casi una tercera parte de la superficie terrestre. Desde Nueva Guinea y Palaos en el oeste hasta Rapa Nui (la isla de Pascua) en el este, y desde Hawái en el norte hasta Aotearoa (Nueva Zelanda) en el sur, Oceanía presenta una gran diversidad medioambiental. La región abarca selvas pluviales y bosques de algas kelp, manglares, arrecifes de coral, montañas nevadas y lagunas color turquesa.
El océano Pacífico es muy extenso y ocupa casi una tercera parte de la superficie terrestre. Desde Nueva Guinea y Palaos en el oeste hasta Rapa Nui (la isla de Pascua) en el este, y desde Hawái en el norte hasta Aotearoa (Nueva Zelanda) en el sur, Oceanía presenta una gran diversidad medioambiental. La región abarca selvas pluviales y bosques de algas kelp, manglares, arrecifes de coral, montañas nevadas y lagunas color turquesa.
Pero dentro de esa gran diversidad, también existe unidad. Oceanía comprende cerca de 1.800 culturas y grupos lingüísticos diferentes, que comparten en su mayoría unos ancestros comunes.
Los primeros pobladores llegaron al Pacífico occidental hace unos 60.000 años. Luego llegaron otros en canoas, con conocimientos suficientes de navegación para viajar miles de kilómetros a través del océano llevando consigo lo necesario para comenzar una nueva vida y prosperar.
Los habitantes de las islas del Pacífico han creado algunas de las obras de arte más impactantes del mundo empleando materiales como piedra, madera, marfil, conchas y tejidos.
Los artistas contemporáneos del Pacífico conectan con la labor de sus ancestros preservando y recuperando formas tradicionales como la tejeduría y el tatuaje. En algunos casos, utilizan su arte para llamar la atención sobre los retos a los que se enfrenta la región a causa del cambio climático. Aunque muchas personas nativas viven hoy en ciudades como Auckland, o más lejos aún, en Los Ángeles, la mayoría mantienen unos fuertes vínculos con sus islas de origen.
Las artes de Oceanía han despertado admiración en Europa desde que las exploraciones españolas y portuguesas surcaron el Pacífico norte por primera vez en el siglo XVI. El contacto con los europeos supuso cambios cada vez más notables en los modos de vida de los isleños.
En este ámbito se presentan obras procedentes de distintas islas de Oceanía que constatan la diversidad creativa de la región.
