Innovadores

Oceanía ha sido descrita como un mar de islas, un espacio dinámico donde la gente siempre se ha desplazado. Históricamente, el contacto entre las islas era habitual, ya que los isleños viajaban para forjar relaciones y para conseguir objetos de valor y recursos. Aquellas interacciones inspiraron a los artistas para experimentar con nuevos materiales y nuevas técnicas

Con la llegada de los europeos en el siglo XVI se incorporaron a objetos tradicionales materiales exóticos como el vidrio, la lana y el metal. Posteriormente, a partir de principios del siglo xix, los navíos europeos que exploraban el Pacífico fueron progresivamente sustituidos por balleneros y barcos de transporte de misioneros y funcionarios coloniales. El acceso a nuevas ideas, como el cristianismo, transformó las vidas de los habitantes de toda la región.

La innovación indígena

A medida que los habitantes del Pacífico fueron explorando otras islas y asentándose en ellas, hallaron nuevos entornos que les obligaban a adaptar sus prácticas artísticas. A pesar de las innovaciones en cuanto a materiales y formas, los principales valores y creencias culturales se mantuvieron a través de grandes distancias.

a veneración de los ancestros y el uso de prendas de prestigio por parte de las élites sociales son dos ejemplos de costumbres practicadas en toda Oceanía. Aunque los diseños y los materiales empleados en la producción de los atuendos variaban de un lugar a otro, estos tenían una misma significación cultural.

La innovación bajo presión

Los europeos llevaron a Oceanía nuevas enfermedades que diezmaron la población.

A partir de finales del siglo xviii, los misioneros cristianos trataron de imponer, con mayor o menor éxito, su modo de ver el mundo, lo que tuvo repercusiones en las vidas, las libertades y las artes tradicionales de los pobladores de las islas. La vida de las mujeres cambió especialmente, aunque muchas hallaron espacios donde expresar su identidad dentro de los nuevos límites.

A finales del siglo XIX, los habitantes de las Islas Salomón y de Vanuatu fueron reclutados, a menudo por la fuerza, para trabajar en plantaciones en Australia, Nueva Caledonia y Fiyi, una práctica que se conoce con el término inglés blackbirding. A pesar de las increíbles penurias que tuvieron que soportar, aquellos isleños desplazados crearon nuevas formas artísticas como resultado de los contactos interculturales.

Integrar las novedades

Tras el contacto con los europeos, los habitantes de las islas del Pacífico rápidamente adoptaron nuevos materiales exóticos y los incorporaron a objetos existentes fusionando lo novedoso con lo tradicional.

Hoy en día esa tradición innovadora perdura y artistas contemporáneos del Pacífico trabajan con nuevas técnicas y nuevos materiales, pero aludiendo al mismo tiempo a elementos del pasado. Otros adoptan nuevos formatos de creación artística y participan en el mundo del arte contemporáneo. Sus obras se exponen por todo el mundo, desde la Bienal de Venecia hasta el circuito de galerías de arte de Nueva York.

El British Museum como fuente de inspiración

Las colecciones de Oceanía del British Museum son una fuente de inspiración para artistas contemporáneos. En algunos casos investigan objetos creados por las generaciones precedentes para comprender técnicas perdidas. En otros, realizan obras nuevas como respuesta directa a piezas históricas concretas. A veces trabajan en el interior de las salas o bien en los almacenes del Museo, convirtiéndolo así en un espacio de innovación.

Los conservadores siguen encargando y adquiriendo nuevas obras de arte para ampliar la colección, con la finalidad de que siga siendo relevante y pueda inspirar a los artistas en el futuro.