Bailarines

La danza es la forma de expresión artística más célebre de las islas del Pacífico. El elegante hula hawaiano, el enérgico ‘ori Tahiti o el rítmico meke de Fiyi son bailes apreciados en todo el mundo que se enseñan en escuelas de danza de ciudades tan distantes como Londres, Nueva York y Tokio. Para los isleños que viven en la diáspora, la danza es una forma de conectar con la cultura «tradicional» de la isla de la que están geográficamente separados.

Se celebran competiciones anuales de danza, como el Merrie Monarch Festival en Hawái, que atraen a miles de bailarines y a un numeroso público. Para algunos jóvenes nativos, el hiphop se ha convertido en un nuevo modo de expresar la conexión con su cultura tradicional.

Imagen y sonido

En toda Oceanía se da mucha importancia a la apariencia de los bailarines: el brillo de la piel untada con aceite de coco realza su belleza. El vaivén de la falda realza los movimientos de cadera. Los penachos de un tocado de plumas acentúan su elegancia.

Los ornamentos de los tobillos resuenan y generan percusión, mientras los tambores marcan el ritmo para que los bailarines puedan seguir el compás. En las islas de la parte occidental de Oceanía se cree que el son de los tambores equivale a las voces de espíritus y seres sobrenaturales.