Combinando la información proporcionada por los ejemplares preservados en el permafrost (carne, pelo, contenidos estomacales, etc.) con lo que sabemos de los elefantes modernos, son muchas las cosas que conocemos sobre los mamuts.
Consumían hasta 180 kilos diarios de hierba, sobre todo, y se cree que vivían en grupos familiares de algo más de una docena de individuos que migraban hacia el sur en invierno. Los nacimientos, tras 22 meses de gestación, solían producirse en primavera, la época más favorable para las madres lactantes. Igual que los actuales elefantes, los machos tenían a ambos lados de la cabeza la glándula temporal que secretaba, durante el periodo de celo, un líquido oleoso, la temporina, de fuerte olor. Durante este periodo los machos, de mayor tamaño que las hembras, eran especialmente agresivos y no eran raros los combates entre ellos.
