DIENTES Y DIETA

Los primeros proboscidios tenían molares con cúspides redondeadas, ideales para masticar hojas, cortezas y frutas propias de ambientes boscosos. Un cambio en el clima extendió las praderas, y los ancestros de los elefantes consumieron más hierba, rica en fibra y sílice, que requirió molares con crestas que les permitieran triturarla.

Este cambio en la dentición fue acompañado de cambios en la forma de la mandíbula y de los músculos asociados. El resultado de todo ello fue que las cabezas cada vez eran más cortas y altas que las de sus ancestros.

Conforme el tamaño corporal aumentó, los colmillos se alargaron y se desarrolló la trompa, incluso en linajes diferentes al de los elefantes actuales.