EL CUERPO DIVINO

Dioses con forma humana

Las imágenes votivas que muestran a dioses y seres sagrados con forma humana son un punto de referencia fundamental para los creyentes de muchas religiones, que se inspiran en ellas al practicar su culto y realizar oraciones y ofrendas. Además de representar físicamente a una deidad, dichas imágenes se consideran también la encarnación de su poder espiritual. Para muchas personas, la experiencia de contemplarlas fortalece su conexión emocional con la divinidad y hace que les resulte más fácil sentir su presencia.

Los iconos religiosos siguen siempre unos patrones cuidadosamente elaborados. Todo está concebido para transmitir la naturaleza divina, desde la representación del rostro y el cuerpo hasta la pose, el gesto y el atuendo. Sin embargo, en algunas tradiciones religiosas (entre las que destacan el islam y el judaísmo) los iconos de divinidades son una ofensa a dios, por lo que están prohibidos.

Espíritus, guardianes y ancestros

La idea de que la Tierra y la naturaleza en general están habitadas por espíritus es clave en las creencias religiosas de muchas culturas. Normalmente se atribuye a tales seres unos poderes sobrenaturales que les permiten intervenir en los asuntos humanos. Para otorgarles una presencia visible, se les suele crear una imagen de aspecto humano, esculpida o pintada. Gracias a ello, los creyentes se comunican con estos espíritus y mantienen su poder bajo control. También es habitual honrar la imagen en rituales y ceremonias.

Los distintos seres sobrenaturales que se muestran aquí están representados en una gran variedad de formas humanas y semihumanas. Algunos actúan como protectores, guardianes o patrones, mientras que otros encarnan a venerados ancestros o miembros difuntos de la comunidad.

Culto y devoción

Las siguientes piezas no muestran a los propios dioses, sino a individuos inmersos en distintos cultos religiosos. En ellas vemos a creyentes, sacerdotes y místicos participando en actividades como alabanzas, plegarias, peregrinajes y ceremonias, actividades que son una parte esencial de la experiencia religiosa para pueblos de todo el mundo desde hace miles de años.

El propósito de algunas de estas obras es mostrar la fe de la persona retratada, mientras que otras documentan los rituales y la vida cotidiana de diferentes comunidades. En cualquier caso, son testigos del lugar fundamental que ocupa la religión en el arte y en la vida.